Comunicado a la opinión pública 8 de marzo del Día Internacional de la mujer

La situación de inequidad, desigualdad social, económica y política, que viven las mujeres es un hecho evidente en Latinoamérica. La cual se expresa permanentemente en la constante vulneración de sus Derechos Humanos y en la aceptación sociocultural de la violencia contra las mujeres. Las desventajas en el disfrute de los beneficios del desarrollo humano para su crecimiento personal, por mencionar algunos aspectos, es una situación que perdura en la época actual. La marcada desigualdad, aún presente en algunos escenarios entre hombres y mujeres en los distintos ámbitos, desde lo familiar hasta lo laboral, las transformaciones derivadas del paso a una “aldea global” siguen marcando la pauta en relación a las dinámicas históricas de género y raza, apareciendo diversos fenómenos, entre los que se destacan, la feminización de la pobreza y la feminización de la fuerza de trabajo¹ y la migración que con distintos rasgos se han incrementado a lo largo de los países Latinoamericanos.

En la actual coyuntura, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la cifra de migrantes y refugiados en la región alcanza los tres millones y medio, es decir aproximadamente el 48% son mujeres;  Ante esta realidad por medio del proyecto de Movilidad Fronteriza, acompañado de la Cancillería Alemana, Caritas Alemana, Caritas Ecuador, Servicio Jesuita a Refugiados Colombia -JRS, se realizan acciones que implementan de manera diferenciada de acuerdo con el contexto y las necesidades de cada uno de los territorios de las fronteras Cúcuta e Ipiales, sin olvidar a Bogotá y otras partes del país, evidenciando la presencia de mujeres migrantes que toman la decisión de trasladarse de Venezuela, o se ven forzadas a hacerlo por el sustento económico a sus familias y la situación actual que padece Venezuela.

Las religiosas Adoratrices en Colombia le apuestan a la esperanza a este panorama descrito, con un diálogo humanizante, respetuoso y con acompañ amiento psicosocial a mujeres migrantes en la Frontera con Venezuela y Ecuador. Las acciones propuestas por Adoratrices ayudan a fomentar una cultura de acogida por medio del acompañamiento a mujeres inmigrantes y sus familias, a través del cual se da a conocer sus derechos, brindando orientación y prevención de la explotación sexual y Trata de personas, también seguimiento en las afectaciones psicosociales que se enfrentan a raíz de la desagregación familiar, duelo migratorio y discriminación que reciben al salir de su país. 

Estos aspectos visibilizan la necesidad de construir sólidas políticas migratorias humanizadoras, contemplando la importancia que juegan en estos contextos globalizadores los fenómenos migratorios, que más que un problema, son una ventaja vistos en términos recíprocos, que influyen en el lugar de salida y en el de entrada. Queda que, desde nuestra labor profesional, sea una tarea pendiente de cada día, la construcción de medidas más incluyentes, esencialmente para intentar contrarrestar las desigualdades existentes con las mujeres que acogen nuestro acompañamiento y continuar con la proyección del Proyecto “Ayuda humanitaria transfronteriza”, con el apoyo del Gobierno Alemán, seguiremos trabajando en esta tarea y compromiso a las mujeres y sus familias a enfrentar la realidad presente.